Acto de preparación de la Confirmación con padres y padrinos

sesión familias

El pasado 16 de abril, se celebró en la sede de Alcaste la sesión preparatoria para padres y padrinos de los alumnos que recibirán la Confirmación el próximo 20 de mayo.

La tarde comenzó con una introducción a cargo de Irene Parra Casado, de la Dirección de Formación. A continuación, D. Pablo Verdeja, capellán del colegio, ofreció una charla en la que subrayó la importancia del acompañamiento de las familias en el proceso de crecimiento en la vida cristiana de sus hijos.

Posteriormente, Inma Borraz, profesora y catequista, tomó la palabra para informar a los asistentes sobre los aspectos organizativos de la ceremonia, que tendrá lugar el miércoles 20 de mayo en la parroquia de San Miguel.

Asimismo, D. Pablo presentó las próximas actividades dentro de la catequesis, destacando la convivencia que se celebrará los días 14 y 15 de mayo.

La velada concluyó con una merienda preparada por los propios alumnos y que permitió compartir un momento de charla entre todos los asistentes.

Agradecemos a familias y padrinos su participación y les animamos a seguir acompañando a los confirmandos en este camino de fe.

La Confirmación: un paso adelante en la vida cristiana

La Confirmación es un momento especialmente significativo en la vida de los alumnos, ya que supone afianzar y hacer propia la fe recibida en el Bautismo. A través de este sacramento, reciben de manera especial la fuerza del Espíritu Santo, que les impulsa a vivir con coherencia su vida cristiana en el día a día.

En esta etapa, los jóvenes dan un paso importante hacia una fe más personal y madura, aprendiendo a integrar lo que creen en su vida cotidiana: en su familia, en el colegio y en sus relaciones con los demás.

En este camino, el acompañamiento de padres y padrinos es fundamental. Su cercanía y ejemplo son clave para ayudar a los alumnos a comprender el verdadero sentido de la Confirmación y a prepararse con profundidad para recibirla.

Desde el colegio, esta preparación se vive como parte de un proceso continuo de formación, en el que se busca que cada alumno descubra el valor de su fe y su capacidad para influir positivamente en su entorno, poniendo a los demás en el centro.