“Si volviera a nacer, volvería a educar a través del deporte”
Tras casi tres décadas de dedicación al colegio, Nieves Zúñiga- que se acaba de jubilar- repasa en esta entrevista sus inicios como profesora, las personas que marcaron su trayectoria y el legado que le gustaría dejar en Erain·Eskibel. Una conversación cercana sobre vocación, aprendizaje y crecimiento personal.
1. ¿Cómo recuerdas tu primer día como profesora?
La verdad es que era mi primer trabajo. Hasta entonces me había dedicado al baloncesto profesional. Aquel primer día lo recuerdo como un momento muy tenso: no sabía por dónde empezar y me sentía un poco asustada. Fue un gran cambio en mi vida.
2. ¿Qué personas han marcado especialmente tu trayectoria como docente?
Como profesora, la persona que verdaderamente me marcó fue la directora María Victoria Goicoechea. Era una persona fantástica y muy respetuosa conmigo. Siempre valoré mucho ese trato y se lo agradecí toda la vida.
3. ¿Cómo describirías tu trayectoria profesional en el colegio?
Fue un proceso de menos a más. Al principio era muy estricta en la enseñanza de mi asignatura, porque quería transmitir que el deporte es una actividad que exige esfuerzo y constancia. Sin embargo, al principio me costaba que las alumnas entendieran ese valor del sacrificio. Era algo frustrante, ya que en mi familia el deporte siempre se había vivido con mucha ilusión. Yo intentaba transmitir ese mismo entusiasmo. Con el paso del tiempo fui cambiando esa forma de trabajar hacia un trato más cercano y cariñoso con el alumnado. Me di cuenta de que, antes que la asignatura, están las personas.
4. ¿Qué es lo mejor que te llevas de tu paso por el colegio?
El colegio, o mejor dicho, mi familia, me lo ha dado todo. Me ha formado como persona y me ha aportado estabilidad profesional, espiritual y también personal. Han sido casi treinta años de mi vida. He conocido a muchas personas que han hecho que todo fuera más fácil y enriquecedor. Si volviera a nacer, volvería a elegir educar a las alumnas a través del deporte.
5. ¿En qué te ha ayudado la formación recibida a lo largo de tu carrera?
Eskibel me ha formado, sobre todo, como persona. El aspecto que más me ha transformado ha sido el espiritual. Acercarme a Dios me ha dado paz, alegría y me ha ayudado a respetar y querer más a las personas.
6. ¿Cómo te gustaría que te recordaran tus compañeras y tus alumnas?
Como una compañera y profesora que siempre intentó dar lo mejor de sí misma por sus alumnas y por sus compañeras. En definitiva, por el colegio Eskibel.
7. ¿Qué consejo darías a las alumnas?
Que sean buenas personas, que respeten a todas sus compañeras y profesoras, y que luchen por su futuro. La vida es una carrera continua que dura hasta el final.